jueves, 13 de febrero de 2014

Cuento: Ojos y oídos de un pueblo




Ojos y oídos de un pueblo


Era 1890 y los ojos y oídos del pueblo era la única comunidad barrial que existía en esa zona, de los cuales las personas que mas destacaban eran las madres de las nuevas familias (las ancianas), estaban las inolvidables Marta Cruz, María del Pozo y Manuela Santos.
Las mujeres se habían convertido en el consejo barrial mas importante del puerto, y para ser una época donde estas no eran tan nombradas en el poder, en este sector esto ya no se había vuelto cosa de algún impacto; ya que los hombres tenían la fama de zarpar en barcos durante 5 a 7 meses y ausentarse para no regresar o para traer riquezas a la familias entre estas mujeres extranjeras.
Esta comuna pescadora era pequeña pero millonaria. Lo hombres todos los años viajaban en masa y dejaban las mujeres al cargo de los recintos policiales contratados y a los niños como ojos y oídos del pueblo entre estos Carlitos Pérez, Francisco Zuloaga y Jobito Lázaro, este ultimo era el mas “sapo”.
 Pese al rotundo contacto con los extranjeros, los hombres luego de mantenerse en puerto por el resto del año que no viajaban, se convertían en victimas de acusaciones entre ellos mismo, las barbaries de infidelidad que habían cometido, se pagaba con la pena de dos semanas sin comida y trabajos forzados como ellos le llamaban a las tareas de las casas, algunos no soportaban y preferían huir para comenzar una nueva vida en Guayaquil; de ahí el “cholo que viajó pa’ Guayaquil”
 Una historia tan reveladora de lo que sufrían los exiliados por su pecado; al igual que los hombres las mujeres que cometan infidelidad en los recintos policiales, tenían dos opciones, aceptar el exilio, o dejar que el marido tuviese una mujer a cual continente fuese a parar, incluso hubo uno que después del amorío que su esposa había mantenido con el policía Martínez, zarpo al siguiente año y regreso con costumbres árabes, y quien sabe cuantas mujeres habrá podido mantener, lo único que se supo es que regreso sin dinero y con muchas ganas de volver.
Así eran estas familias, los jóvenes ya a los 21 años viajaban juntos con sus padres a partes de Europa, estos aprendían el negocio del comercio, se codeaban en el extranjero con grandes nobles, ya que estos les compraban las mejores mercancías, entre estas: café, tabaco, banano y el mejor cacao, cuentan los campesinos del pueblo que llegaron a tener tanto dinero que se compraron un buque con 40 esclavos incluidos.
En nuestro país la idea de la esclavitud no se daba por lo que al momento de haberse comprado el buque, todos aquellos esclavos que estaban incluidos fueron liberados al tocar puerto, lo malo fue que los comerciantes no esperaban que al haber vivido con derechos y una vida plena en el puerto estos esclavos decidiesen llegar al puerto y comerciar dentro del país y ya no irse, y la mayoría de estos  se quedaron y no quisieron zarpar de nuevo a Europa con el temor de ser esclavizados de nuevo.
Todos o al menos la mayoría maldijeron la compra del buque, insistían en que la trampa que les habían vendido fuese de vuelta; estas perdidas en todos los ámbitos se denominaron los años de la nobleza ingenua, ya que todos en el puerto creyeron que algún día estos esclavos se irían al igual que algunos exiliados, pero no; por lo contrario se quedaron y a diferencia de los comuneros esto esclavos eran descarados y no les importaba lo que decía el honor o la dignidad.
Ellos simplemente querían sobrevivir en un puerto amable. No  había la necesidad, en este puerto todos fueron amables y hasta los educaron, pero la actitud no se cambia, y muchos esclavos sentían que esos tiempos que estaban viviendo debían aprovecharlos y exageraron la situación.
Fueron tan odiados y ahora los esclavo vendían y comerciaban dentro del mismo puerto las mercancías que se les regalaban, incluso vendían a precios tres veces mas bajos; ellos lo copiaban todo para formar su estilo de vida con sus costumbres y leyes, estos ya habían formado un grupo barrial y era comandado por Iván Samaniego y Tina Piaf; una pareja muy desagradable para los comuneros.
Tan solo los daños causados por la crisis de “la nobleza ingenua” se enfrascaban en lo económico, en las diferencias y lo familiar, este ultimo fue la gota que derramo el vaso; la paciencia se había colmado, en 1896 en el mes de julio los pescadores como todos los años zarparon  a tierras extranjeras, esta vez a tierras Rusas, por lo que su expedición fue de 9 meses. Esto causo un problema en muchas mujeres del puerto, una de las características del puerto es que era cultivador de maní (un estimulante a largo plazo).
Esto provocaba que las mujeres estuviesen impacientes, otra consecuencia del problema fue que el buque de esclavos había traído 29 hombres que no habían tocado a ninguna de las 11 mujeres que habían contemplado durante años, y esto también los tenia impacientes, haciendo un choque de gigantes, los esclavos traicionaron a sus amigos los nobles y se acostaron con sus mujeres y estas perdieron toda dignidad y fueron infieles aferrándose al nuevo tipo de pensar que era la de los esclavos, ellos decían que se podía ser infiel siempre y cuando todos estuviesen de acuerdo.
Este estilo les cambio el comportamiento a las comuneras y se entregaron sin pensarlo dos veces, y con la seguridad de que sus maridos al llegar del viaje estuviesen de acuerdo en que todos podían compartir sus mujeres, se quedaron a vivir con sus nuevos maridos en las mismas casas.
Lo que no esperaban estas mujeres es que sus verdaderos maridos que estaban en Rusia. No habían tenido un buen comercio y solo habían conseguido obtener armas como riqueza, la cuales muchas las vendieron en otras partes de Europa, y otro poco de armas fueron llevadas al puerto como parte de lo que seria la nueva seguridad.
Cuando tocaron tierra no habían pasado ni dos horas y los estallidos de las escopetas se escuchaban, muchos comuneros estaban molestos por los sucesos y decidieron expulsar a los esclavos, pero estos ya habían pasado mucho tiempo en el puerto que se alzaron y no quisieron irse, provocando una guerra civil que duro 2 años hasta que al fin se marcharon del puerto, y tuvo que pasar otros 4 años mas para que las cosas en el puerto volviesen a la normalidad.


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